Se prevé que las bases que regirán estas oposiciones, las primeras que se convocarán desde 2008, se publiquen oficialmente una vez finalice el periodo vacacional de verano.
Desde CGT valoramos positivamente que, después de tantos años, se vuelva a convocar un proceso selectivo público, que permita cubrir de manera estable parte de las plazas que necesitamos, aunque todavía nos siguen faltando. No obstante CGT sigue manteniendo las reservas que ya expresamos durante la negociación del Reglamento de la Mesa de Contratación al considerar que algunos de sus contenidos vulneraban el Convenio Colectivo. Esa misma posición la hemos mantenido durante la negociación de estas bases. Sin entrar en cuál pueda ser finalmente el recorrido jurídico de la convocatoria, nos preocupan algunos aspectos que, a nuestro entender, podrían dar lugar a futuras impugnaciones, con todo lo que ello implica.
En primer lugar, la promoción interna. El Convenio Colectivo establece que la promoción interna se realizará mediante un concurso de méritos. Y lo diferencia expresamente del concurso oposición. Sin embargo, las bases introducen una prueba eliminatoria previa. Desde CGT venimos advirtiendo que este sistema, a nuestro entender, vulnera nuestro Convenio. La promoción interna es un derecho de toda la plantilla fija y sus condiciones no pueden modificarse en unas bases ni por una comisión.
Otro aspecto que nos plantea dudas es el hecho de que se concedan tres puntos adicionales a quienes aprobaron sin plaza las oposiciones celebradas hace dieciocho años, concretamente en 2008. Al tratarse de un mérito que pertenece a un proceso cerrado y antiguo, que nadie más puede conseguir, tememos que no podría sostenerse ante posibles reclamaciones.
A todo esto se añade que la nota de corte para superar la oposición no se fija en una puntuación objetiva para todos los puestos de trabajo, sino que dependerá de una nota que será “el 50% de la media aritmética de las 10 mejores calificaciones obtenidas en cada ejercicio”. O sea, que en unos puestos el aprobado podría ser a partir de un 0 sobre 10 y en otros podría ser de un 4’5. Difícilmente será un 5 porque para eso los 10 mejores exámenes tendrían que puntuar un 10 sobre 10.
Finalmente, nos preocupa el que una vez finalizado el proceso selectivo, la ordenación de la bolsa resultante no tendrá en cuenta la puntuación obtenida en la oposición, sino únicamente los méritos de experiencia y formación. Esto implica que la capacidad demostrada por cada opositor en las pruebas selectivas no tendrá ningún peso en el orden de la bolsa. Entendemos que aquí los principios de igualdad, mérito y capacidad podrían quebrarse.
Creemos que todas estas cuestiones deberían de estar justificadas de manera sólida y objetiva, algo que no hemos visto en todo el proceso de negociación, para ofrecer la máxima seguridad jurídica a un proceso tan importante para el futuro de RTVA. Precisamente porque se trata de las primeras oposiciones en casi dos décadas, creemos que el interés de toda la plantilla y de quienes aspiren a incorporarse a RTVA pasa porque el procedimiento ofrezca todas las garantías posibles y la mayor solidez jurídica.
CGT continuará estudiando la documentación definitiva una vez se publique oficialmente la convocatoria y valorará entonces, con criterios estrictamente jurídicos y en defensa del Convenio Colectivo y de los intereses de la plantilla, las actuaciones que, en su caso, procedan.